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Retos para la gestión social pospandemia

Javier Díaz

Por: Javier Díaz (Docente del Programa de Gestión de Sostenibilidad de la UDEP) 

El mundo ha dado muchas vueltas de un tiempo a esta parte, muchas cosas están cambiando y ese proceso no es extraño a la gestión social, la cual debe adecuarse a nuevos contextos y a grupos de interés cada vez más informados y expectantes. Esto obliga a la gestión social a definir hacia dónde se dirige mediante un proceso complejo que presupone cambiar paradigmas, costumbres y fijarse nuevos retos y responsabilidades.

Uno de los más importantes cambios para la gestión social es dejar de lado relaciones transaccionales y bilaterales con los grupos de interés para construir una mirada conjunta de desarrollo, es decir, crear espacios de interacción de múltiples actores que pongan en agenda aportes tangibles para el desarrollo sostenible de los territorios. Las empresas dedicadas a la extracción de minerales o a la explotación de hidrocarburos deben tener claro que trabajan con recursos naturales no renovables; por lo tanto, deben asegurarse de desarrollar sus actividades con la debida resiliencia medioambiental para no afectar a futuras generaciones y hacer los mayores esfuerzos posibles a fin de que su inversión social genere desarrollo más allá de la vida útil de sus operaciones. Hoy es el momento en que las empresas deben poner foco en los siguientes aspectos:

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(I) El marco de sostenibilidad empresarial y la inversión social deben estar estrechamente ligados a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y los derechos humanos.

(II) Cambiar la manera de relacionarse con sus grupos de interés. Se debe dejar de lado el paternalismo, la transacción, la negociación constante, la presión, la conflictividad para dar paso a la colaboración, el diálogo y la propuesta, en un escenario equilibrado, informado y multiactor.

(III) Generar capacidades en los grupos de interés para participar adecuadamente en los espacios de diálogo, a fin de que generen, repliquen y fortalezcan cadenas productivas diversificadas.

Para lograr todo ello, resulta vital contar con un equipo de colaboradores de alto desempeño, uno que internamente cree compromiso y voluntad colectiva, y en el ámbito externo promueva la inclusión de los más vulnerables y postergados, donde mujeres y jóvenes alcen su voz y propongan.

Fuente: El Peruano

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