Coworking: ¿Qué pasará con las oficinas compartidas?

Cecilia Caamaño

Por: Cecilia Caamaño (Gerente general de CCAA17) 

La historia nos ha mostrado que las dinámicas de socialización se han visto transformadas por las crisis sanitarias. Pasó a inicios del siglo XX con la tuberculosis, cuando los protocolos laborales y el diseño de las estuvieron marcados por la consolidación de la modernidad arquitectónica.

Hoy, a causa del , afrontamos una nueva crisis que trae desafíos que el sector inmobiliario debe atender, tanto en vivienda como en oficinas, y este último mercado es el más afectado.

Según Ipsos Apoyo, el 18% de peruanos trabaja mediante , por lo cual las oficinas han quedado prácticamente deshabitadas. El coworking es un formato sensible a los retos que nos demanda la situación actual.

Estos espacios deben ser potenciados y adaptados a las nuevas necesidades y retos del mercado, ya que representan un modelo de negocio que dinamiza de forma importante el sector inmobiliario. Del 2017 al cierre del 2019, el coworking creció más de cuatro veces en términos de metros cuadrados.

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Se proyectaron más de 100,000 metros cuadrados a inicios del 2020 –antes de la pandemia– y la oferta se concentró en los distritos de San Isidro (70%), Miraflores y Surco.

El concepto de espacio abierto e integrador, el cual alberga a decenas de trabajadores, es decir, con altos niveles de aforo, resulta inmanejable para las medidas sanitarias que hoy debemos seguir. El llamado coworking está obligado a reinventarse para mantenerse vigente. Entre sus principales desafíos está adaptar su arquitectura abierta hacia la generación de microespacios de formatos dinámicos y separados.

Esto marcará un retorno a la oficina tradicional, pero con la flexibilidad y optimización del diseño contemporáneo. Además, se requiere generar más espacios al aire libre y con áreas verdes, donde los trabajadores puedan interactuar de forma más segura y saludable.

El home office ofrece ventajas, pero también es una necesidad que genera nuevos desafíos y oportunidades de negocio para los coworking. En ese sentido, existe una nueva demanda por arrendamientos de microespacios versátiles y dinámicos con tarifas diarias o por horas a costos competitivos.

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También se valorarán mucho las ubicaciones cerca de casa para caminando, dirigidos tanto a ejecutivos de grandes corporaciones como a emprendedores independientes, que puedan trabajar sin las distracciones del hogar.

Reinventarse creativamente es la consigna. Establecer alianzas con desarrolladores inmobiliarios de vivienda, universidades y centros de , galerías de arte o artistas para organizar exhibiciones, incluso con proveedores de , puede resultar una colaboración mutua interesante, con alcance social y beneficiosa para todas la partes, en especial para el usuario.

Fuente: El Peruano

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