
Situaciones de este tipo se han producido en Cusco y en los distritos limeños de Chorrillos y Surco. En este último, incluso, personal de Serenazgo de esa comuna confiscó, con irrazonable violencia, el material de los recolectores. Una mujer fue zarandeada y, en su afán de recuperar su material, cayó al piso.